Motivar, orientar, acompañar: ¿Con qué función te identificas?

Actualizado: 20 ago 2020

Motivar


Esta función se inscribe en una propuesta de interaprendizaje.

  • Se enmarca en un proceso amplio de formación donde se concibe que la vida misma es el principal espacio de interaprendizaje, por tanto, un proceso permanente.

  • Apela a los procesos formales y no formales de formación.

  • Para el desarrollo de esta función se requiere apelar a la pedagogía y al desarrollo de competencias.

  • Por la gran cantidad de información que circula actualmente, la competencia básica radica ahora en cómo gestionar procesos de educación, de comunicación, de información y de gestión de ideas.

  • En la práctica, lo que prima es qué hacer para aprender a aprender; no obstante, debemos dejar en claro que no estamos haciendo referencia únicamente a la inteligencia racional sino también a la inteligencia emocional.



Orientar


En esta función se fusionan la asesoría, la tutoría, la asistencia técnica y tiene como propósito apoyar para que las personas y los grupos humanos tomen las mejores decisiones en sentido del desarrollo local y nacional.


Pasa, por supuesto, por el respeto absoluto de los derechos humanos. La función de orientación o guía no presupone que el facilitador lo sepa todo, cosa que es imposible para la época, sino que maneja herramientas para darle valor a la información y a las experiencias de diversas fuentes de tal manera que los actores tengan las mejores posibilidades de tomar decisiones ponderadas.



Moderar


La moderación se refiere a la capacidad para conducir reuniones de manera eficaz y eficiente. Para el efecto se requiere manejar un conjunto de técnicas y dinámicas para lograr los objetivos previamente definidos.


En la moderación son importantes las funciones de motivación, información, retroalimentación, síntesis e integración.



Acompañar


La función de acompañamiento es la función síntesis por excelencia de la facilitación. Implica considerar todas las funciones anteriormente señaladas, pero además requiere poner en juego toda una serie de elementos que permiten generar condiciones de confianza para acercar actores y procesos, crear alianzas, desplegar las capacidades, informar, advertir, preguntar y cuestionar. Como parte del acompañamiento, es importante conocer técnicas de diálogo generativo, concertación, negociación, construcción de consensos, administración de disensos, entre otros. Para un mejor desenvolvimiento de las funciones del facilitador son necesarias las siguientes orientaciones básicas:

  • Generar ambientes de confianza.

  • Generar condiciones objetivas y subjetivas para acercar actores, procesos y agendas.

  • Favorecer condiciones para el desarrollo de sinergias.

  • Favorecer procesos fecundos de generación de ideas.

  • Contribuir con el colectivo en la identificación de objetivos compartidos movilizadores.

  • Contribuir con el despliegue de capacidades, facultades y potencialidades para movilizar al colectivo tras sus objetivos compartidos.

Entonces, a partir de la definición y la conjugación verbal podemos deducir que una persona, al estudiar la disciplina de la facilitación, se convierte en un facilitador, lo cual tiene un significado aún más amplio.



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